Monday, March 8, 2010

Con quién y cuándo debo casarme?



Tú, joven cristiano, no tienes el derecho de casarte con nadie que no sea cristiana.
Dios dice, "No os unáis en yugo desigual con incrédulos" (2 Co. 6:14) Ni tengas una novia no cristiana, porque el propósito del noviazgo es conocerse y decidir si esta persona es la "correcta" para el matrimonio.
Leemos lo del Rey Salomón, hijo de David:
"Pero el Rey Salomón amo además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras… gentes de las cuales a Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegareis a ellas, ni ellas se llegaran a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A estas pues, se junto Salomón con amor. Y tuvo setecientas mujeres reinas y sus mujeres desviaron su corazón. Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David". (1 Reyes 11:1-4). En su vejez, Salomón escribió: "Vanidad, todo es vanidad".
Era un viejito amargado, viendo la vida como una vanidad, porque él no supo controlar sus pasiones.
De todas maneras, el solo hecho de que la otra persona sea cristiana no basta. Hay muchos matrimonios entre cristianos que son un "infierno en la tierra". Uno siente un llamado para servir al Señor y la otra persona esta contenta con solo asistir a la iglesia los domingos; uno tiene sueños y metas grandes y la otra persona es conformista.
Se un joven de oración y busca a Dios, confiando que Él tiene la pareja ideal para ti.
Salmos 37:4 promete "deléitate asimismo en Jehová y el te concederá las peticiones de tu corazón".

Se dice que los "opuestos se atraen " y es cierto en algunas áreas de la vida especialmente en cuanto a nuestro temperamento. No es nada extraño que un acelerado "colérico", con un carácter fuerte y cualidades de líder, se case con una mujer calmada y pacifica que una muchacha sanguínea platicadora y extrovertida se enamore de un joven quieto, "melancólico" e introvertido.
Sin embargo cuando llega al asunto de las metas en la vida, las convicciones espirituales los intereses, el nivel educativo y nivel socioeconómico, cuanto más tengan en común mas posibilidad habrá de tener felicidad y armonía en el matrimonio.
De vez en cuando un joven cristiano me pregunta, "¿y como voy a saber quien es la muchacha que Dios tiene para mí?"
Yo le respondo, " te vas a enamorar de ella y además tendrás la confirmación de Dios en tu espíritu".
Si eres una persona de oración, puedes esperar que el Señor revele su voluntad perfecta para tu vida pero no en una manera mística.

Esta revelación viene a través del amor genuino hacia la otra persona, la paz de Dios en tu corazón y por los consejos de otros cristianos maduros. Aunque somos espirituales, no creo que Dios pase por alto los sentimientos humanos y naturales del amor. Yo sé que el Señor me dió como esposa a Gloria, pero también fue un proceso natural. Me enamoré locamente de ella. No recomiendo a nadie que se case mientras no este enamorado de la otra persona, aun si dijere, "Dios me mostró que fulana va a ser mi esposa". Yo he oído de tales casos y algunas veces "Fulana" no estaba convencida.
Sí Dios té lo mostró entonces empieza a cultivar una relación de amistad con ella, y si es de Dios, los dos se enamorarán. Si no hay muchos jóvenes cristianos en tu Iglesia, no te desesperes, sino ponte a orar y a tomar pasos prácticos para que Dios te pueda contestar.

Un amigo mio tiene un testimonio bello en esta área. El tenía casi 28 años de edad cuando se casó con su esposa, porqué él había esperado la mujer que Dios tenía para él. Su mama se desesperaba y por varios años le aconsejaba que ya era tiempo de conseguir novia. El siempre respondía "no mama, no tengo que buscar novia, Cuando encuentre la mujer que Dios me esta preparando, yo sabré".

Y así sucedió: Cuando él y Sheri (su esposa) se conocieron (lejos de las casas de ambos), los dos sabían que eso era la voluntad de Dios y su amor mutuo lo confirmaba.

Thursday, March 4, 2010

Como Vencer la Tentación


A veces puedes sentir que una tentación es demasiado insoportable, pero eso es una mentira de Satanás. Dios ha prometido que nunca permitirá que haya más sobre ti que lo que te pone dentro para vencerla. Él no te permitirá ninguna tentación que no puedas superar.

Sin embargo, también debes hacer tu parte practicando ciertas claves bíblicas para derrotar la tentación, una de ellas es concentrar tu atención en algo diferente.

Te sorprenderá saber que en ninguna parte de se nos dice que debemos “resistir la tentación”. Se nos dice que “resistamos al diablo (Santiago 4:7), pero eso es muy distinto. En cambio, se nos aconseja que volvamos a enfocar nuestra atención porque resistir un pensamiento no resulta. Sólo intensifica nuestro enfoque en lo malo y fortalece su fascinación. Permíteme explicarte:

Cada vez que intentas bloquear un pensamiento en tu mente, lo grabas más profundo en tu memoria. Cuando lo resistes, en realidad lo refuerzas. Esto resulta especialmente cierto en el caso de la tentación. No la derrotas luchando contra los sentimientos que te produce. Cuanto más luchas contra un sentimiento, tanto más te
consume y controla. Realmente lo fortaleces cada vez que piensas en él.

Dado que la tentación siempre empieza con un pensamiento, la manera más rápida para neutralizar su fascinación es concentrarte en otra cosa. No luches contra ese pensamiento, simplemente cambia el cauce de tu mente y procura interesarte en otra idea. Este es el primer paso para derrotar la tentación.

La batalla contra el pecado se gana o se pierde en la mente.
Cualquier cosa que atrape tu atención te atrapará a ti. Por eso Job dijo: “Hice un pacto con mis ojos para no mirar con lujuria a ninguna mujer joven”, Job 31:1. Y el salmista oró: “Guárdame de prestar atención a lo que no tiene valor”, Salmos 119:3.

¿Alguna vez viste un anuncio comercial en la televisión promocionando una comida y de repente sentiste hambre? ¿Has oído toser a una persona alguna vez e inmediatamente sientes la necesidad de aclarar la garganta? ¿Alguna vez viste a una persona abriendo la boca en un gran bostezo y enseguida sentiste ganas de bostezar también? (¡Es posible que estés bostezando ahora mismo mientras estás leyendo esto!) Ese es el poder de la sugestión. En forma natural nos acercamos a cualquier cosa en la que nos concentremos. Cuanto más pienses en algo, tanto más fuerte te retendrá.

Por esa razón la repetición de “Debo dejar de comer demasiado… o dejar de fumar… o dejar la lujuria” es una estrategia de derrota. Te mantiene enfocado en lo que no quieres. Es como si anunciaras: “Yo nunca voy a hacer lo que hizo mi madre”. Te estás preparando para repetirlo.

La mayoría de las dietas no resultan porque lo mantienen a uno pensando en la comida todo el tiempo, garantizando que tendremos hambre. Del mismo modo, un orador que se repite a sí mismo todo el tiempo: “¡No te pongas nervioso!” ¡Se prepara para ponerse nervioso! En cambio debería concentrarse en cualquier otra cosa
excepto en sus sentimientos: en Dios, en la importancia de su discurso o en las necesidades de sus oyentes.

La tentación empieza por captar tu atención. Lo que capta tu atención estimula tu deseo. Después tus deseos activan tu conducta, y actúas con base en lo que sentiste. Cuanto más te concentres en “No quiero hacer esto”, tanto más fuerte te atraerá hacia su red.

Hacer caso omiso de una tentación es más eficaz que luchar contra ella. En cuanto tu mente está en otra cosa, la tentación pierde su poder. Así que, cuando la tentación te llame por teléfono, no discutas con ella, ¡simplemente cuelga!

A veces esto significa dejar físicamente una situación tentadora. Hay ocasiones en que lo correcto es huir. Levántate y apaga la televisión. Aléjate de un grupo que está contando chismes. Abandona el cine en medio de la película. Para que las abejas no te piquen, quédate lejos del enjambre. Haz lo que sea necesario para
concentrarte en otra cosa.

Desde el punto de vista espiritual, nuestra mente es el órgano más vulnerable. Para reducir la tentación, mantén tu mente ocupada con de Dios y otros pensamientos buenos. Los pensamientos malos se derrotan pensando en algo mejor. Este es el principio del reemplazo. Vence el mal con el bien (Romanos 12:21). Satanás no puede llamarnos la atención cuando nuestra mente está preocupada con otra cosa. Por eso nos aconseja repetidas veces que mantengamos nuestras mentes enfocadas: “Consideren a Jesús”, Hebreos 3:1. “Siempre piensen en Jesucristo”, 2 Timoteo 2:8. “Llenen sus mentes de las cosas que son buenas y que merecen
alabanza: cosas que son verdaderas, nobles, correctas, puras, encantadoras, y honorables”, Filipenses 4:8.

Si realmente quieres derrotar la tentación, debes organizar tu mente y monitorear tu consumo de los medios de información. El hombre más sabio que haya vivido jamás, advirtió: “Ten cuidado cómo piensas; tu vida está moldeada por tus pensamientos”, Proverbios 4:23. No permitas que la basura entre a tu mente indiscriminadadmente. Sé selectivo. Escoge con cuidado en qué cosas vas a pensar. Sigue el modelo de Pablo: “Llevamos cautivo todo pensamiento y hacemos que se rinda y obedezca a Cristo” 2 Corintios 10:5. Esto requiere una vida práctica, pero con la ayuda del Espíritu Santo puedes reprogramar tu manera de pensar.

EL PODER DE LA ALABANZA


EL PODER DE LA ALABANZA


Primeramente que es la alabanza?

La alabanza es aspecto de la adoracion, en el cual se rinde honor a Dios (2 Cronicas 7:3).

"Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron, y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre".

Entonces...

La alabanza es producto de la alegria santa (Salmos 9:1, 2; 63:5).

"Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas. Me alegraré y me regocijaré en ti; Cantaré a tu nombre, oh Altísimo".

"Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y con labios de júbilo te alabará mi boca".

La alabanza se expresa a veces con canticos, musica y danzas (2 Cronicas 7:6; Salmos 28:7).

"Y los sacerdotes desempeñaban su ministerio; y los levitas con los instrumentos de música de Jehová, los cuales había hecho el rey David para alabar a Jehová, porque su misericordia es para siempre; cuando David alababa por medio de ellos. Asimismo los sacerdotes tocaban trompetas delante de ellos, y todo Israel estaba en pie".

"Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré".


Observando todo esto como podremos tener poder en la alabanza a Dios?

Primeramente, debemos luego de reconocer a Jesus como nuestro Senor y Salvador; orar sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17), proclamar ayuno (Joel 1:14), Escudrinar las Escrituras (Juan 5:39), ser revestidos del poder del Espiritu Santo (Hechos 1:8); entonces luego de esto tendras poder, no solo en la alabanza sino en reprender demonios y obtener la Victoria en todo lo que te propongas. Por que estas bajo la direccion total del Espiritu Santo.

Por que...

"Alabanza y magnificencia delante de él; Poder y alegría en su morada"... 1ra de Cronicas 16:27.

Para confirmar esto veansen Hechos 2:17-21;

2:17 Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
2:18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
2:19 Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra,
Sangre y fuego y vapor de humo;
2:20 El sol se convertirá en tinieblas,
Y la luna en sangre,
Antes que venga el día del Señor,
Grande y manifiesto;
2:21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.


Y todo aquel que invocare... a caso eso no es la alabanza?

Cuando tu alabas a Dios, estas invocando el nombre del Senor, Nombre que es sonbre todo nombre... Gloria a Dios! Hay muchas formas de alabar a Dios y una de las mas importantes son tus acciones. Recordemos que Alabanza biblicamente significa "Honra", es honrar a Dios con todo lo que hacemos, es glorificar a Dios en todo tiempo. Con nuestro testimonio estamos alabando a Dios, no solo con nuestra voz. Recuerden el pasaje que dice:

"Este pueblo de labios me honra, mas su corazon esta lejos de mi"... Mateos 15:8.

Dios exige la alabanza (Salmos 50: 14, 15; Apocalipsis 19:5).

"Sacrifica a Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo; E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás".

"Y salió del trono una voz que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes".

Por que Dios es digno de alabanza (2 Samuel 22:4; Salmos 48:1).

"Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, Y seré salvo de mi enemigos".

"Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado. En la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo".

Razones para alabar a Dios:

1. Dios es unico (2 Cr. 6:14, 15; S. 113)
2. Dios es bueno (S. 106:1; Jer. 33:11)
3. Dios es grande (1 Cr. 16:25, 26; S. 150:2)
4. Dios es poderoso (1 Cr. 29: 11-13; S. 21:13)
5. Dios es misericordioso (2 Cr. 20:21; S. 57:9, 10; 107:1)
6. Dios es justo (Dn. 4:37; S. 7:17)


Dios merece toda la alabanza por...


1. Sus obras (1 Cronicas 16:8, 9; Salmos 78:4)
2. Su Palabra (Salmos 56:4, 10)

La alabanza debe ser espontanea... porque reconocemos los milagros que Dios ha hecho en nuestras vidas (Lc. 18: 41-43; Hchs: 3:8), por sus dones (Dn: 2:23; Hchs 11:17, 18), y por su ayuda (S. 30:11, 12; 109:30, 31).

Los que alaban a Dios son...

1. Sus siervos (S. 113:1)
2. Los celestiales (Lc. 2:13, 14; S. 148:2)
3. Los terrestres (S. 148:14; 149:1,2)
4. Los pueblos y las naciones (S. 67:3-5; 117:1)
5. Los reyes (S. 138:4; 148:11)
6. La creacion (S. 69:34; 145:10)


Mientras permanezcamos aqui en la tierra llevemosle una alabanza a Dios digna de El. Una alabanza que salga de todo nuestro corazon. Una alabanza con agradecimiento por todo lo que El ha hecho en nuestras vidas. Una alabanza limpia, pura, llena de gozo, de amor, de toda humildad.

Recordemos que lo que hacemos aqui en la tierra se refleja alla en los cielos, y es la que mueve realmente el trono de Dios. Lo que hacemos aqui en la tierra solo es un ensayo de lo que haremos eternamente en los cielos cuando Cristo venga por nosotros, su iglesia, o vayamos a morar con El.

La alabanza ocupara eternamente al pueblo de Dios...

"Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, Te alabaremos para siempre; De generación en generación cantaremos tus alabanzas"... S. 79:13.

Thursday, February 11, 2010

Filial Santa cruz


Iglesia La Hermosa ( Filial Santa Cruz Michapa).
Es una Iglesia con visión de seguir avanzando en el Reino de Dios, teniendo com fundamento la Palabra de Dios, no ha sido de las primeras que se fundó (almenos no como filial, ya con templo para hacer cultos), en cuanto a los líderes está formada de la siguiente manera: Nelson Ramírez, pastor/ José María Sánchez Luna, José Abelardo López de Paz, Margarito Oscar de Paz, Juan Carlos de Paz, José Clemente Rivera de Paz y José Elías Rivera Monterroza, todos ellos ministros.
En cuanto a ministerios dentro de la Iglesia están: Ministerio de ancianos, Ministerio de Hermanas y Ministerio de jóvenes, todos sujetos al ministerio y al pastor, y desde luego todos sujetos a nuestro Dios.

Monday, January 25, 2010

¿QUE MENSAJE TRANSMITO CON MI VESTUARIO?


¿Qué mensaje transmito con mi vestuario?

Todos nosotros comunicamos algo con lo que somos. No sólo con lo que decimos, sino con todo lo que somos. Los comunicólogos dicen: "Es imposible no comunicar". Tú comunicas un mensaje con tus gestos, tus actitudes, y, especialmente, con tu vestuario. Y es este un mensaje tan fuerte, que puede acallar lo que tú dices con la boca.

Sócrates le recriminaba a los hombres de Atenas el que se afanasen tanto en embellecer su cuerpo, y descuidaran lo más importante: sus almas.

La Escritura dice en Romanos 12:2: "No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar" (VP). El cristiano tiene una forma de pensar y de vivir diferente de la forma de pensar del mundo. El tiempo presente tiene sus vanidades de turno, pero la sabiduría de Dios es eterna.

Hoy en día la apariencia tiene un valor superlativo. El vestuario ha dado lugar a toda una industria, cuyos centros están en las más famosas ciudades europeas. Millones de dólares giran diariamente en torno de la industria de la moda.

Romanos 6:16 dice: "¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis?" Hoy día muchas voces llegan a tu corazón exigiendo obediencia. Está la moda, están los parámetros de belleza, están los prototipos de hombre y de mujer en boga. Pero tú tienes un modelo más alto, una meta más elevada. Si obedeces esas voces que el mundo te hace oír, entonces te transformarás en esclavo de ellas, y procurarás obedecerlas en todo. ¡Recuerda! Tú eres siervo del Señor Jesucristo, Él te compró con su sangre y hoy te debes a Él. No te hagas esclavo de los hombres.

¿Qué mensaje transmites tú con tu vestuario? ¿Muestra tu vestuario que tú perteneces a alguno de los grupos juveniles de moda? ¿Te muestra como una persona sensual? ¿Pretendes que tu vestuario destaque hasta la provocación algún rasgo de tu cuerpo?

¿Sabes? El cuerpo no debe atraer sobre sí la atención. Tú no debes adornarlo de tal manera que atraiga sobre él todas las miradas. El vestuario es una necesidad, no es un lujo para un hijo de Dios. Es un instrumento dado para nuestra comodidad, no para nuestra exhibición. Y tu cuerpo es templo del Espíritu Santo, no una vitrina de exhibición de ropa a la moda. ¿Es Jesús glorificado a través de él?

¿Qué ropa debo usar?

Antiguamente, la ropa llevaba sus marcas en la solapa, o muy escondidas en la parte interior. Hoy, en cambio, las marcas van por fuera, en lo más visible. Da la impresión que los usuarios de la ropa "de marca" han sido contratados como "exhibidores de ropa" o de marcas. Ellos no llevan ropa puesta, ellos van exhibiendo una marca.

Hoy en día lo que se vende no es una cosa, sino una marca. La marca vende. La marca otorga "status", y hace que la gente se sienta bien; da seguridad, y alimenta la vanidad. Muchas marcas de ropa son nombres de personas, específicamente de diseñadores. Cuando tú llevas ese nombre pegado a la espalda, o en tu pantalón, tú vas cargando con el nombre de una persona. Tú te asocias con esa persona. ¿De quién se trata? ¿De algún líder guerrero, que murió por los ideales patrios? ¿De algún moralista, de algún filántropo que ha rendido su vida en bien de la humanidad? ¿De algún deportista, modelo de valentía y virtud? No, no se trata de esos hombres. Es más bien el nombre de una persona que, simplemente, diseña moda. ¿Sabes tú qué tipo de personas son normalmente los diseñadores de moda? ¿Sabes tú qué tipo de moral y de costumbres practican? ¡Oh, si supieras más acerca de ellos no te enorgullecerías de cargar con sus nombres en tus ropas!

Si no has de llevar el nombre de Jesús pegado allí (y no estamos diciendo con esto que debas llevarlo) es preferible que no lleves nada. Si no has de predicar a Cristo en tus ropas, mejor que tu ropa no predique nada.

Por otro lado, esas ropas, por estar asociadas con una marca, suelen costar mucho más que otras de calidad similar. A veces hay que pagar el doble o el triple, simplemente, por llevar la marca. ¿Es eso agradable delante de Dios? Muchos llevan en su cuerpo miles de pesos demás. Y hacen así derroche del dinero que el Señor les ha provisto para sus necesidades.

¡Dios nos libre de llevar sobre nuestro cuerpo dinero en exceso, dinero con el cual podríamos perfectamente llenar una angustiosa necesidad de algún hijo de Dios! En esto, como en todas las cosas, no podemos establecer leyes. Somos libres; tenemos libertad, pero esta es una libertad condicionada al testimonio como hijos de Dios, al amor por los hermanos, y a la conciencia de los demás. "Todo me es lícito, pero no todo conviene" (1 Cor.10:23). En esto, como en las demás cosas, busquemos agradar a Dios, y no escandalizar a nuestros hermanos. Que el Señor nos ayude para que una cosa y la otra sean verdad en nuestra vida.