Sunday, March 29, 2015

REFLEXIONES












¿Quieres más? Se fiel en lo poco


En la medida que decidas honrar a Dios con tu vida, trabajo, decisiones y acciones; se desatará mayor bendición sobre ti. Dios mira la disposición de tu corazón, por eso hoy te dice: “Hónrame y te honraré”

Mateo 25:23 dice: “Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” Son muy agradables nuestros actos e intenciones de honrar a Dios en cada sentimiento, pensamiento y acción. Donde sea que Dios te haya puesto, honralo cumpliendo con tu deber, dejando de quejarte, sabiendo que él te ayuda en todo tiempo y te guiará a una mejor posición. Hay personas que consiguen un trabajo, pero no son fieles en lo poco, se quejan de esa bendición. Maldicen la fuente que Dios les abrió, no cumplen, dan mal testimonio, critican a su jefe, llegan tarde, y hacen toda clase de cosas malas que piensan que no son graves, pero que para Dios son importantes. Si no eres fiel en lo poco y buen administrador, el Señor no podrá otorgarte más. Aquel que tiene fidelidad en lo poco, más se le dará, pero aquel que no es fiel con lo pequeño, lo perderá. Todo lo que hagas hazlo de corazón como para el Señor, y dando también buen testimonio delante de todos, de esa forma estarás habilitado para algo mayor.

Oremos así: “Señor Jesús te pido perdón si no te he honrado en las situaciones que me tocan vivir. A partir de este día me comprometo a trabajar y ser de buen testimonio delante de todos. Me comprometo a honrarte, siendo fiel y útil en toda circunstancia, lo declaro en el nombre de Jesús. Amén”

Vencer en el Espíritu

Dios es tu fortaleza en la debilidad. Cuando te falten fuerzas y fe, Él vendrá en tu socorro, se encargará de levantarte. Cuando te falte capacidad para vencer el pecado, te dará la salida por el poder de su Espíritu Santo que vive en ti. Amén.

En colosenses 3:5 dice: “ Así que hagan morir las cosas pecaminosas y terrenales que acechan dentro de ustedes. No tengan nada que ver con la inmoralidad sexual, la impureza, las bajas pasiones y los malos deseos (…)”. Nadie puede vencer por su propia fuerza los impulsos pecaminosos. La salida es elegir alimentarnos de la presencia y palabra de Dios, antes que las cosas que nos alejan de ella. Persistir en el pecado nos lleva a una vida de vacío, dolor y muerte espiritual. En cambio obedecer los consejos de Dios nos lleva a una vida de abundancia y libertad. Por ejemplo, si dejamos de regar una planta por mucho tiempo, ésta morirá, así debemos hacer con los malos deseos. Debes alejarte de todo lo que te incite a aquellos pecados a los que tienes debilidad. Nuestra responsabilidad es tomar la decisión de obedecer a Dios, para que en el momento en que la tentación se presente, nuestra acción sea resistir o huir, así abriremos la puerta al Espíritu Santo para que manifieste su poder y seamos vencedores. Cada vez que elegimos honrar a Dios con obediencia, estamos haciendo morir los malos deseos, y cada vez que esos malos deseos van muriendo, crece la nueva naturaleza de Cristo que vive en nosotros.

Hagamos juntos esta oración: “Padre te entrego mi vida por completo para que en el nombre de Jesús, llenes cada parte de mi ser con tu Espíritu Santo, te pido que me ayudes a tomar la decisión de alejarme del pecado para hacerlo morir. Declaro que seré más que vencedor, porque Cristo vive en mi. Amén”.