Tuesday, October 4, 2011

Me siento estancado

¿Alguna vez has percibido aquel sentimiento de sentirte estancado en tu vida espiritual?

Esa sensación de sentir que no avanzas, que estas en el mismo lugar desde hace mucho y que hasta cierto punto aquellas ganas o aquella pasión que antes tenías por hacer las cosas del Señor parecieran que ya no son las mismas.

Hablo de esos momentos en donde el orar ya no es un motivo de alegrarte, en donde el leer la Biblia se te hace hasta cierto punto tedioso o en donde batallas para no dejarte de congregar o servir. Esos momentos en los que has pensado hasta dejar de hacer lo que Dios te mando a hacer, todo por sentir que estas ESTANCADO.

Al principio de la vida cristiana todo es fácil desde el punto de vista que todo es nuevo para nosotros y queremos aprender más y más. Pero todo llegaremos a un momento en donde por alguna razón sentiremos que ya no avanzamos tanto como antes y en donde pareciera que nos quedaremos allí para siempre, porque no sentimos que algo pueda ocurrir para salir de ese estancamiento al cual hemos caído.

¿Te has sentido estancado en tu vida espiritual alguna vez?, ¿Has dejado de sentirle gusto a lo que antes era tu pasión?, ¿Por alguna razón ya no sientes lo mismo que al inicio sentías sobre los caminos del Señor?, ¿Sientes que quieres avanzar pero no puedes?

Estoy seguro que quizá has experimentado sentimientos como esos, simplemente sentir que no avanzas y lejos de avanzar, sientes que estas retrocediendo.

¡Vamos! ¡No te desanimes!, todos hemos de pasar momentos como esos. Momentos en los que pareciera que perdimos el sentido de lo que hacemos, momentos en donde estamos sirviendo a Dios, pero en donde hemos perdido el enfoque correcto del porque lo hacemos.

Momentos en los que el dejar de orar, leer la Biblia y otras acciones que nos mantenían cerca de Dios nos está afectando y nos quiere hacer creer que vamos en retroceso.

Y es que hay algo que debemos de tener en cuenta y ser consientes: “Si tú dejas a un lado tu relación personal con Dios, entonces comenzaras a sentir poco a poco que las fuerzas se te están agotando y como consecuencia sentirás que estas estancado”.

Si sientes que estás estancado en tu vida espiritual es porque seguramente has descuidado lo más importante: LA INTIMIDAD CON DIOS.

¿Cuándo fue la última vez que buscaste a Dios, sin tener la necesidad de pedirle algo?, ¿Cuándo fue la última vez que levantaste tus manos mientras lo adorabas y sentías que tocabas su manto?

¿Cuándo fue la última vez que le dijiste: “Dios háblame” y pusiste la más enorme atención a la predicación que ese día expusieron?, ¿Cuándo fue la última vez que sonreíste delante de Dios porque estabas agradecido por lo que Él está haciendo en tu vida?

¿Cuándo fue la última vez que le agradeciste por esos detalles que parecen pequeños, pero que Dios como un Gran Detallista ha tenido a bien ponerlos en tu vida para bendecirte?

A veces, nos estancamos en nuestra vida espiritual, porque dejamos de hacer, lo que antes hacíamos, a veces estamos tan acostumbrados a su protección, a su misericordia, a su respaldo, que olvidamos que TODO eso es una BENDICION enorme la cual debemos de agradecer diariamente.

Si tu hoy te sientes estancado es porque seguramente has dejado de buscar a Dios como antes lo hacías, quizá lo buscas, pero tu corazón no tiene la misma disposición que antes tenía. Quizá llegas cargado, anteponiendo tus problemas al Señor, en lugar de ir y descansar en Él, sabiendo y teniendo la certeza que Él cuida de ti.

Tienes que hacer un alto en tu vida, dejar a un lado la rutina que has estado llevando; examinar que es lo que has dejado de hacer y qué es lo que estás haciendo que te está alejando de esa comunión que deberías tener con el Señor.

¿Has dejado de orar?, ¡Entonces comienza a forjar nuevamente ese habito de oración!, ¿Dejaste de leer la Biblia?, ¡Entonces es hora de desempolvarla y comenzar a alimentarte nuevamente!, ¿Dejaste de servir en aquel privilegio que era tu pasión?, ¡Entonces ve y sirve nuevamente!, ¿Dejaste de congregarte?, ¡Qué esperas para ir nuevamente!

Hay cosas que están a nuestro alcance, las cuales nos ayudaran a salir de ese “estancamiento”, pero la pregunta es: ¿REALMENTE QUIERES SALIR DE ALLI?

Estoy seguro que si este es tu caso, tú quieres salir de ese estancamiento, pero hay una enorme pesadez de tu parte para hacerlo, quieres, pero no puedes, intentas unos días y luego te acomodas, eso se llama, falta de determinación y disciplina.

Si realmente quieres salir de ese estancamiento, tienes que tener DETERMINACION y DISCIPLINA, para crear nuevamente aquellos hábitos positivos que te mantenían fortalecido y creciendo en el Señor, hábitos como orar, como leer la Biblia, como congregarte, como hablar del Señor con otras personas, como leer un buen libro, como servirle, como ayudar a la gente, cosas como esas que te ayudaran a mantenerte cerca del Señor y haciendo cosas que te ayudaran a crecer espiritualmente y madurar.

Dios quiere ayudarte a salir de ese momento tosco que estás viviendo, de hecho Él siempre ha estado allí queriéndote motivar a seguir el ritmo espiritual que antes llevabas; pero te dejaste llevar por lo que no edifica y te olvidaste poco a poco de Él, mas hoy Dios quiere que entiendas que esta a tu lado para ayudarte a volver al ritmo que nunca debiste abandonar.

El te dice en esta hora:
“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”
Isaías 41:13

Hoy es un buen día para decidirte a comenzar de nuevo, para salir de ese estancamiento que poco a poco te ha enfriado y te está llevando al fracaso espiritual, hoy puedes comenzar de nuevo reconociendo sobretodo que DIOS ES QUIEN IRA A TU LADO.
“No tengas miedo, pues yo estoy contigo; no temas, pues yo soy tu Dios. Yo te doy fuerzas, yo te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa”.
Isaías 41:10 (Dios Habla Hoy)
¡Es hora de salir del estancamiento porque Él te ayuda!

por Enrique Monterroza
Hola,
Hoy quiero compartir contigo un mensaje que escuché el día sábado y que tocó profundamente mi corazón y espero que también lo haga contigo:

Trata sobre una historia muy conocida: Jesús convierte el agua en vino. Antes de ingresar a la historia vale resaltar 3 características principales del agua: es incolora (no posee color), inodora (no posee olor) e insípida (no posee sabor). En total contraste con el vino, el cual, quienes saben de vinos, lo definen por su color, olor y sabor.

Te pregunto a ti directamente, Jose Elias : ¿Algún área de tu vida está como el agua? ¿Sin color, olor ni sabor? Tú sabes muy bien cual es esa área, o quizás sea toda tu vida!

¡Dios aún hoy puede transformar el agua en vino!

El Evangelio de Juan, capítulo 2 lo relata de la siguiente manera:
"Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús se encontraba allí. También habían sido invitados a la boda Jesús y sus discípulos."

Aquí encontramos la primera clave para que Dios cambie el agua en vino: Asegúrate de que Jesús esté en la fiesta (en esa área de tu vida)

"Cuando el vino se acabó, la madre de Jesús le dijo:
--Ya no tienen vino.
--Mujer, ¿eso qué tiene que ver conmigo? --Respondió Jesús--. Todavía no ha llegado mi hora.
Su madre dijo a los sirvientes:
--Hagan lo que él les ordene."

La segunda clave: Haz lo que Él ordene.

"Había allí seis tinajas de piedra, de las que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada una cabían unos cien litros.
Jesús dijo a los sirvientes:
--Llenen de agua las tinajas.
Y los sirvientes las llenaron hasta el borde."

Te imaginarás que llenar tinajas de piedra donde cabían 100 litros de agua no era nada fácil! En esa época no existían los grifos ni las cañerías. Lo que hacían era ir a un pozo de agua (aljibe), llenar con agua una especie de balde y lo vertían en la tinaja de piedra. Ahora bien... mirándolo naturalmente, ¡esto no tenía sentido! Lo que hacía falta era vino y Jesús les dice que llenen las tinajas con agua. La tercera clave es: trabaja con lo que tienes a mano, trabaja con lo que hay a tu alcance. Lo bueno no es el agua, sino lo que Dios hace con el agua.

También vemos que esos sirvientes tienen que haber sido persistentes en su tarea a pesar de no ver ningún cambio. Quizás estaban cansados de llenar una y otra ves esas tinajas con simple agua. Sin embargo lo hicieron hasta que el agua llegó al borde. La cuarta clave es la respuesta a lo que siempre le preguntamos a Dios: ¿Hasta cuándo? Y Dios te dice: ¡Hasta el borde! 

"--Ahora saquen un poco y llévenlo al encargado del banquete --les dijo Jesús. Así lo hicieron."

¿Te imaginas a la persona que le estaba llevando al encargado eso que para él seguía siendo agua? Encima Jesús ni siquiera hizo una oración para que se convirtiera en vino. Tampoco dijo: Agua, ¡conviértete en vino! Que ilógico, ¿verdad? Sin embargo es así, Dios nos lleva hasta el límite de nuestra fe. Nos dice: sigue trabajando con agua. Y cuando menos lo notes, Dios hará el milagro.

"El encargado del banquete probó el agua convertida en vino sin saber de dónde había salido, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Entonces llamó aparte al novio y le dijo:
--Todos sirven primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido mucho, entonces sirven el más barato; pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora."

A lo mejor tu sientes que tu vida sí tiene color, olor y sabor pero presta atención a esto, el encargado le dice: "has guardado el mejor vino hasta ahora". Ten presente que lo bueno es enemigo de lo mejor! Y siempre se puede ser mejor!

Recuerda esto: Dios aún hoy convierte el agua en vino, pero asegúrate de que Jesús esté en la fiesta y de hacer lo que Él ordene perseverantemente, trabajando con lo que tienes a mano, aunque no veas nada de milagroso. Porque cuando menos te des cuenta Dios ya convirtió el agua en vino!

Todas las citas bíblicas son de la Biblia Nueva Versión Internacional

Sunday, October 2, 2011

Un Nuevo Nacimiento

Posted: 01 Oct 2011 05:00 PM PDT

Predicación: Un Nuevo Nacimiento – Pastor Arturo Muñoz – 25 de Septiembre de 2011

UN NUEVO NACIMIENTO

Juan 3:1-7

1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.

2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu,[a] espíritu es.

7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.



Quiero hablarles en esta mañana de: “Un Nuevo Nacimiento”

Una persona farisea, era una persona que conocía bien las escrituras, el pentateuco, los mandamientos, más de 600 mandamientos que había en las escrituras para los judíos.

Este hombre era principal entre los judíos, vino al Señor Jesucristo teniendo muchas dudas, pero para que no lo vieran sus amigos tuvo que venir  de noche.

Cuanta gente a veces no quiere hacer esas preguntas a voz abierta, no quiere que lo vean en publico, y hay ocasión a que escondidas pueden llegar a venir a la iglesia.

Que bendición que los cristianos pueden hablar con sus amigos y vecinos y le pueden dar un buen testimonio y que la gente les pregunte: hay algo nuevo en ti, ya no veo que tomas, ya no veo que fumas,  y veo que ahora tu familia los tratas mejor y que bendición es que nos puedan preguntar eso y aprovechar la oportunidad para ganarlos para Cristo.

Pero este hombre que se supone que debía de tener todas  las respuestas, vino a Jesús a preguntarle, era religioso y fariseo, pero no tenia la salvación, no sabia a donde iba a ir si ese día muriera.

Y hay mucha gente en nuestros días que no tiene esa seguridad, es religiosa y que no ha aceptado a Jesús  como sus Salvador, hay gente que sabe de Dios, pero si llegamos y le preguntamos de su salvación, nos responde que no sabe a donde va a ir.

La decisión mas importante de nuestra vida es la salvación, saber a donde yo voy a ir, a donde va a ir mi alma.

2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

El Señor Jesús había hecho milagro tas milagro, y este hombre se había puesto a ver a Jesús y empezó a indagar y empezó a observarlo y empezó a seguirlo y llego a ver que Jesús hacia cosas inexplicables. Y al ver esto este hombre dijo: necesito saber que es lo que pasa, saber que es lo que hace, ir cara a cara y preguntarle.

Nicodemo no le pregunto, mas bien le afirmo y le dijo que nadie podía hacer esas cosas si Dios no estaba con el.

3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Mas importante que Jesús le respondiera si venia de Dios o no, le respondió que mas importante era a donde el iba a ir. Por eso le dice de cierto de cierto te digo que el que no naciere de nuevo no podrá ver el reino de Dios.

Hay gente que dice: ustedes que piensan? Que leen? Que hablan? Cual es su Biblia, y ciertamente si es importante eso, pero mas importante es el alma de esa persona. Decirle mas importante que todo es preguntarle y decirle a donde va a ir usted cuando usted muera?.



Que hay que hacer para nacer de Nuevo, Jesus lo explica en el versículo 16 del capitulo 3:

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Debemos de creer en el Señor Jesucristo, que amo tanto al mundo que mando a su hijo unigénito para morir por nosotros.

No dice: cree en una religión, cree en una iglesia, cree en los sacramentos, cree en la veladora y el santito, si no cree en el Señor Jesucristo.

Que debemos de hacer para nacer de nuevo? Bien fácil, primero que nada, debemos de reconocer que somos pecadores, que hemos pecado.

Romanos 3:10

10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;

Que es un pecado? Es cuando nosotros cometemos una infracción o hacemos algo en contra de Dios, de su palabra, mentir, robar, matar, etc. No importa si tu pecado es pequeño, no importa, delante de Dios es pecado.

La segunda es saber que por ese pecado merecemos el infierno.

Romanos 3:23

23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

Apocalipsis 21:8

8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

La tercer cosa que la palabra de Dios nos dice para poder nacer de nuevo es que tenemos que reconocer q Cristo Jesús murió en la cruz por nuestros pecados.

Romanos 5:8

8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Lo que debemos de reconocer es que no fue una iglesia la que murió en la cruz, algunos de los apóstoles, no fue María, si no solamente Jesús y solo el me puede dar salvación.

La cuarta cosa:

Romanos 10:13

13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Muchos no van a poder tener esa oportunidad, algunos dicen, cuando tenga 50 años le voy a pedir a Jesús  Salvación, tal ves no llegues a esa edad. No tenemos el tiempo comprado, Hoy es el día de la Salvación!

Efesios 2:8-9

8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

9 no por obras, para que nadie se gloríe.



Las buenas obras no nos pueden salvar.

Gálatas 2:16

16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.



Que produce esta nueva vida en Cristo:

1. Una nueva Criatura.

2ª Corintios 5:17

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas

Cristo produce en nosotros que seamos una nueva criatura.

Salmo 51:10

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

Cuando yo he sido salvo, yo soy una nueva criatura y eso me hace una persona totalmente diferente, por que dice las cosas viejas pasaron todas son nuevas, borrón y cuenta nueva.

Que hermoso es q cuando uno ha vivido una vida de fracasos, de errores, de tristeza y problemas y traumas, ahora Cristo me Salva y me da una nueva vida.

Lo que importa ahora es saber y vivir una vida para Dios, agradarle, obedecerle.

2. Un nuevo hombre.

Efesios 4:22-24

22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,

24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad

El diablo me engaña con los deseos engaños, diciéndome que viva la vida como quiera, como Ricky Martin, viva una vida con alcohol, con cigarros, drogas, etc. Hay que despojarnos del viejo hombre.

Me debo de quitar ese viejo hombre y me debo de poner ese nuevo hombre. Como me puedo poner ese nuevo hombre? Creado según Dios en la justicia (la palabra de Dios)  a través de la palabra de Dios que me puede ayudar a mi a ponerme ese nuevo hombre que ya ha sido creado, lo único que debo de hacer es ponérmelo leyendo la Biblia.

Efesios 6:13

13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

3. Un Cielo nuevo, una Terra nueva.

Apocalipsis 21:1

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.

Que quiere decir eso: a través de mi nuevo nacimiento puedo yo ir al Cielo.

Filipenses 3:20

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

Vamos a tener una morada celestial.

El Señor Jesús ha preparado un nuevo lugar para cada uno de nosotros, y como lo podemos obtener e ir a ese nuevo cielo, empezando con un nuevo nacimiento, ese nuevo nacimiento me da muchas cosas nuevas.

Que bendición va a ser esa nueva morada en el Cielo.

¿Por qué rendirte?

“Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma”

Hebreos 10:39

Sé lo que estas pensando, sé lo que estas pasando, pero ¿Por qué rendirte ahora?, ¿Por qué ahora cuando a punto estas de recibir tu premio?, ¿Por qué ahora cuando ya avanzaste mucho en el camino?

Y es que pruebas siempre tendrás, la vida esta llena de pruebas y obstáculos, pero ninguno de ellos se vence huyendo, al contrario, tienes que enfrentar cada una de esas pruebas y cada uno de esos obstáculos.

¿Por qué tu fe esta débil?, yo te pregunto: ¿Estas orando lo necesario?, ¿Estas leyendo la Biblia lo suficiente?, ¿Te estas congregando frecuentemente?, ¿Estas sirviendo, según como Dios te lo ha indicado?, si hay déficit en alguna de estas áreas, es necesario que pongas mucha atención a cada una de ellas.

¿Es que ya lo intentaste y nunca puedes?, claro, y es que siempre lo intentas en tus propias capacidades, no le has permitido a Dios actuar en tu debilidad y cada vez le prometes que cambiaras, cuando en realidad más que palabras Dios quiere acciones y parte de esas acciones es rendirte por completo a su voluntad.

La vida cristiana se trata de rendirse a Dios no ante los problemas, porque cuando te rindes antes los problemas esta demostrando que el problema fue mas fuerte que Dios, pero cuando te apoyas en el Señor en medio de tus problemas es cuando estas demostrando que a pesar de sentirte débil sabes que en Dios obtendrás nuevas fuerzas.

No exaltemos al problema, exaltemos a DIOS que es el único que puede sacarnos de situaciones que para nuestra mente son difíciles de salir. Pero que para el ESTILO ÚNICO de Dios es nada más otra situación que resolver.

Hasta acá no he visto hombre que deposite su confianza en el Señor y que el Señor lo haya defraudado. También tienes que comprender que muchas veces lo que tu quieres no es lo que Dios quiere para ti, entonces frente a esto: ¿Qué pasaría si tu petición es un NO?, ¿Acaso por eso saldrás huyendo al mundo?, ¿Acaso eso será razón para dejar a Dios?

Tienes muchos que perder al rendirte y alejarte de Dios, pero nada que ganar si decides irte, rendirte y alejarte de El. Yo sin Dios no soy nada, pero Dios sin mi, sigue siendo Dios.

¡Vamos!, Dios no te trajo acá para volver atrás, te trajo acá para conquistar, para ser cabeza y no cola, para demostrar que tu Dios es mas GRANDE que cualquier situación difícil que se te presente, como lo dijo Job en sus momentos de grande tribulación como ninguno de nosotros lo ha experimentado: “Yo se que mi Redentor vive”.

Amados, Dios me hace sentir en mi corazón que te diga que NO TE RINDAS, el enemigo quiere verte derrotado, más Dios te llamo para SER MAS QUE VENCEDOR EN CRISTO.
Toma fuerzas de donde no las hay, saca fe de donde no hay mas, levántate, sacúdete el polvo e inténtalo nuevamente, NO TE RINDAS, por favor, NO TE RINDAS.

Tuesday, September 27, 2011

FELICIDAD EN EL MATRIMONIO

(Génesis 2:15-24; Efesios 5:21-33)

Introducción

Es costumbre de los evangélicos considerar, en ocasiones como la presente, el matrimonio a la luz de Palabra de Dios. Según la Biblia, el matrimonio constituye la unión indisoluble de dos seres que se asocian para ayudarse mutuamente y promover la felicidad del uno y del otro en todos los aspectos. Puede que alguien sonría al oír tal definición, diciendo: "Esto es muy bonito en teoría, en este día de fiesta...., pero que entren los novios a la vida real y verán que no es tanta la felicidad como hoy se imaginan. ¡Cuando no se convierte tal unión en un infierno! ¡Es muy corto el trecho entre la "Luna de miel" y la "Luna de hiel". ¿Por qué ha de ser así? Dios instituyó el matrimonio como una "cosa buena", agradable, beneficiosa, sobre todo para el hombre....; no tanto para la mujer, para la cual es mejor, en algunos casos, no casarse.... Tampoco le es tan indispensable como al hombre; pero en los matrimonios afortunados, es bueno para ambos. Creemos sinceramente, como cristianos, las afirmaciones de aquel himno optimista, que dice:

¡Oh Señor, Tú que al hombre creaste

Y un jardín de delicias le hiciste,

Sobre todas tus gracias le diste

La mujer como ayuda ideal!

Tú no cambias, Señor; para el hombre

Que ferviente te busca y proclama;

Para el alma que humilde te ama,

Este mundo se vuelve un Edén.

¿Qué debemos hacer para que sea así? Echemos una mirada al Edén: ¿Cuáles eran las condiciones que hacían felices a nuestros primeros padres?

Se han dicho muchas cosas acerca del mito del Edén, desde que la teoría de la evolución se abrió paso en los círculos científicos. Pero lo que no puede negar la ciencia es que hay un salto tremendo entre el mono más evolucionado y el hombre consciente de sí mismo, creador de ideas, dotado de habla; espíritu en estuche de barro —como alguien lo ha llamado—. Y esto justifica, y reclama, una intervención directa y especial del Creador en el inicio de la raza humana....

Es un hecho notorio que la tradición del Edén se halla en el fondo histórico de todos los pueblos y religiones de la tierra. ¿Por qué no podemos creer que el Invisible que se manifiesta en sus obras (Romanos 1:20), se hizo visible por teofanía y realizó, por una intervención directa, en el Paraíso terrenal, el gran salto que la antropología no puede explicar? Es bien lógico y plausible que ese ser, el hombre, de categoría tan superior a los animales, fuera puesto en una especie de museo natural donde pudiera aprender a conocer el mundo que había de serle dado señorear con su superior inteligencia.

Y este hecho histórico, acreditado por las Sagradas Escrituras y por las tradiciones o recuerdos más o menos vagos de la humanidad entera, nos lleva a preguntarnos: ¿Cuáles eran las condiciones que hacían felices allá a nuestros primeros padres? Les faltaban, entonces, sin duda, muchas cosas buenas que el arte y la industria nos han proporcionado en el orden material. Aprovechando tales ventajas que nos ofrece la experiencia de la humanidad, podríamos ser nosotros mucho más felices que ellos, y lo seríamos, si supiéramos cumplir las de orden moral y espiritual que ellos poseían y practicaban: ¿Cuáles son éstas?

1. Las características del Edén

1) Identidad mutua. «Ayuda idónea», dice el texto bíblico. Adán observó que todos los animales tenían su pareja, pero  él  se  hallaba  solo....  Dios  dejó  al  hombre,   destinado  a   ser,   corona  de  la  creación,   solitario  por  un  poco de tiempo para que se diera cuenta de su necesidad. Una hembra del mundo animal, la mejor de la raza de los simios, no podía satisfacerle.... No habría habido identificación ni comunión posible con un ser de naturaleza tan diferente, sin espiritualidad; sin habla, sin gusto ni capacidad para el arte, y la belleza;  sin inteligencia superior. Por eso el Creador intervino de nuevo formando la verdadera corona de la creación, que lo es a la vez del hombre: la mujer. Un ser que completaba al varón y suplía sus necesidades físicas y morales. Con ella el hombre se sintió feliz y agradecido: vio que Dios le había dado exactamente lo que le convenía.

2) Un amor sincero y único. Para Adán no había literal y efectivamente otra mujer en la tierra que Eva; por esto la amaba con toda la pasión de su alma. Según el poeta Milton, era tan grande su amor, que arrostró el peligro de desobedecer a Dios cuando ella hubo desobedecido,  para no verse separado de ella. ¡Quiso correr su suerte! ¡Muy poético, pero muy posible!

3) Ausencia de pecado. Hay quienes se burlan del pecado (Proverbios 14-9). La Biblia los llama necios. Dicen que es una idea inventada por los autores de las religiones, usada por curas y pastores para asustar a la gente. "Haz lo que quieras, con tal que no topes con la justicia humana —afirman—;   de lo demás no tengas temor, pues  ¿quién puede fijar los límites del pecado?" Pero el pecado es una realidad, porque el Autor del Universo es un ser moral, no puede ser un ser sin inteligencia ni voluntad. "El que hizo el ojo,  ¿no verá?", dice el Salmo 139. Por esto, algunas cosas le parecen bien y otras mal. El pecado es desobediencia a la voluntad de Dios, es anteponer nuestra voluntad a nuestra conciencia y a sus mandatos. En el Edén no había pecado, Dios instruía a la primera pareja, y ambos decían "sí" y "amén"; no sentían nada malo, no veían nada malo a su alrededor, no podían dudar el uno del otro, ni de Dios, tenían la perfecta caridad que no piensa el mal. En último lugar:

4) Disfrutaban de plena comunión con Dios. Nuestros primeros padres no estaban enteramente solos; tenían un compañero audible, y visible, por Teofanía.... Una manifestación del Infinito se les aparecía diariamente para instruirles. Si era feliz el hombre, en su soledad, mediante la comunión con Dios, lo fue mil veces más cuando tan extraordinario privi­legio pudo gozarlo en compañía de Eva. "¿Has oído, amadísima —le diría— cómo El preparó todas las cosas para nuestro bienestar? Hizo que creciese la hierba y los frutos jugosos de los árboles para nuestro refrigerio, y este río que se reparte en cuatro ramales, y las aves que nos alegran con sus cantos.... Dice que nos ama, y es cierto: cada flor, cada pájaro, cada fruta sabrosa que descubro, nos lo demuestran. Y mañana volveremos a oír su voz, nos dará nuevas instrucciones. Si alguna cosa no la recuerdas, te la recordaré yo. ¡Cómo quisiera llegar ya a mañana por la tarde!"

Así vivían y eran felices nuestros primeros padres, por­que:

a)    Se comprendían.

b)    Se amaban.

c)    No tenían pecado.

d)    Disfrutaban juntos de comunión con Dios.

Pero el Paraíso se perdió. El enemigo introdujo la duda, la desobediencia y tuvieron que salir desterrados. Desapareció la felicidad, pero no el deseo. Todos queremos ser felices. De ahí la bella frase poética de que "ya que por la mujer se perdió el Paraíso, cada mujer debe esmerarse para con­vertir en paraíso su hogar".

2. Las características del Edén en el mundo moderno

Pero para que así sea, deben cumplirse las condiciones morales del Paraíso. No ya las materiales, porque el mundo es diferente; pero si logramos practicar las virtudes morales que en aquel feliz lugar se dieron, podemos hacer que nues­tra vida se parezca al Paraíso.

1) Conseguir ayuda idónea. Que la compañera con que uno se junte se parezca a uno mismo. Decimos a los jóvenes: No vayas a buscar una mujer muy culta si eres un sencillo peón;   ni de alta posición,  si eres pobre;  pues aunque la encontraras, no habría idoneidad, sino una barrera entre am­bos. Necesitas una compañera que entienda en las cosas que tú entiendes y pueda ayudarte con su consejo. No es necesario que tenga exactamente el mismo nivel intelectual que tú tienes, pero por lo menos que pueda comprenderte e identi­ficarse contigo y tus cosas.

2) Amor único y verdadero. La adaptación razonada, fría que comprende los derechos del otro, no proporcionaría, empero, verdadera felicidad sin el adherente del amor. El amor facilita la adaptación, la asegura. No me refiero a la atracción sexual.... esto no es amor (todo hombre puede sentir atracción sexual a mujeres a las que no ama), sino a la ternura, la simpatía, la admiración y gratitud que inspira el compañero o la compañera con su afecto, su cariño, sus atenciones, sus actos abnegados. Por esto se dice del amor: "Más que ayer y menos que mañana." Esto, empero, no es realizable de un modo absoluto sin la tercera condición.

3) Ausencia de pecado. Alguien dirá: ¿Es posible esta condición? Si todos tenemos la tendencia natural pecado; somos egoístas, voluntariosos, recelosos, y estamos en un mundo malo. Cierto, pero hay una clase de personas, los verdaderos cristianos, de los cuales Jesús dijo: "No son del mundo como tampoco yo soy del mundo." Los que han roto con el pecado y cuentan con la gracia de Dios para ayudarles a vencer. No estamos en el Paraíso, es cierto; pero Jesús dijo: "El Reino de Dios entre vosotros está." Cristo vino a establecer el Reino de Dios, el nuevo Paraíso en los corazones por la conversión (explicarlo a los nuevos oyentes en breves palabras). Tenemos millones de ejemplos de hogares quebrantados y desechos por el pecado que fueron transformados por este fenómeno espiritual. ¿Habéis roto con el pecado? ¿Habéis nacido de nuevo? Hay millones de seudo cristianos, no sólo en el mundo católico sino también en el protestante, totalmente engañados, pensando que la regeneración fue obrada por el bautismo. ¿Sois, amigos asistentes, cristianos de nombre?

4) Comunión con Dios. Este es el principal secreto de la felicidad en los hogares y en la comunidad. Hay quienes piensan que esto es cuestión sólo de frailes y monjas, pero no es así. Dios es una realidad viva, un Ser inmanente en el Universo que quiere tener comunión espiritual con los humanos hechos a su imagen. No se nos aparece en Teofanía, como en el Edén, pero nos ha dado su Palabra, podemos hablar con El, darle gracias, consultarle las cosas y vivir en su presen­cia. No podemos quitar las cosas malas del mundo, ni la tendencia pecaminosa de nuestros corazones, pero, creedlo, por la conversión, podemos poner a Dios en nuestras vidas.... Cristo quiere unirse a los seres humanos que ha redimido, de un modo tan íntimo, que los llama "su esposa", y ha prometido llevarnos a un hogar nupcial que está preparando allá arriba (Apocalipsis 3:20 y Juan 14:1). Algunos nos llaman fanáticos a los que queremos tener esta comunión con Dios...., piensan que se puede ser cristiano, católico o evangélico, sin tomar las cosas con tanto fanatismo; yendo a la iglesia tres o cuatro veces al año, y tales personas pretenden ir al cielo. Si hay un cielo, dicen, no quieren que Dios les deje fuera.... Esto es tan insensato como si esta esposa pretendiera ser esposa del joven que tiene frente a sí, viviendo separada de él con sólo verle un ratito dos o tres veces al año. Sin embargo, esto es lo que pretenden muchos llamados cristianos con su celestial Esposo. ¿Cómo pueden esperar ser felices aquí y allá; en esta vida y en la venidera?

La felicidad, pues, no consiste en cosas externas.... El Paraíso de nuestros primeros padres no fue paraíso; cuando, a causa del pecado, comenzó a faltar la comunión con Dios, y el hogar más suntuoso, lleno de ricos tapices y alfombras, es a veces, un infierno para quienes no tienen el amor de Dios en sus corazones. Un infierno de celos y recelos, de envidias y rencores.... Y en tales casos, sin ninguna esperanza para el más allá de la muerte que sabemos ha de venir a romper y arrebatarnos todos los bienes y privilegios de la vida.

5) Amor eterno. Por esto quisiera llamar vuestra atención a una frase que se repite profusamente en todo noviazgo, pero que raramente se cumple: Eterna luna de miel. La idea es atinada, pues bien cierto que no hay felicidad verdadera si no es eterna. Solamente el pensar que termina una cosa buena es una contrariedad y un tormento (ejemplo de unas vacaciones, un viaje agradable, una fiesta, etc). En el matrimonio usamos esta frase sabiendo de antemano que es una hipérbole, que no puede cumplirse. Esta condición suprema de la felicidad era un hecho en nuestros primeros padres antes del pecado. Sabían que su suerte era diferente a la de los animales, puesto que habían recibido con su superior inteligencia una promesa de inmortalidad. "El día que pecareis, moriréis." Entonces os ocurrió —vino a decirles Dios— que siendo de una raza superior, semejantes a los ángeles que no pueden morir, seréis semejantes a las bestias; dejaréis de ser inmortales.

Y esta suprema, felicísima condición, es cumplida también en nosotros, los cristianos. No de un modo corporal; de ahí que tenemos en nuestras liturgias la consabida frase: "Hasta que Dios os separe con la muerte", la que suena como una campanada fúnebre, como una gota de ajenjo en el almíbar de nuestra felicidad en este día. Pero aun cuando no podemos evitar la realidad de la muerte, hay esperanza para los verdaderos cristianos. Jesús dijo: "Yo soy la resurrección y la vida".... El vino "a quitar la muerte, y a sacar a luz la vida y la inmortalidad, por el Evangelio". Por esto podemos hacer nuestra la frase de "Eterna luna de miel", pues aun cuando se termine la pequeña cantidad de miel del vaso en nuestras vidas, tenemos el torrente inagotable de felicidad que Cristo nos ha prometido en la vida superior. Allá os encontraremos a nuestras amadas esposas y esposos (pues el amor nunca deja de ser). Los encontraremos, no para una unión física (que tampoco necesitaremos), pero sí para una unión moral y espiritual, recordando la vida que pasamos juntos y mirando a la mucho más feliz que tendremos delante.

Esto es lo que auguramos y deseamos, no solamente a nuestros amados hermanos X y X, sino también a todos los que habéis venido a presenciar su unión ante Dios, compartiendo su gozo en este memorable día. ¡Ojala sea un día memorable, no sólo para ellos, sino para quienes hoy pudieran comprender la felicidad de la vida cristiana, dando a Cristo sus corazones empezarán a vivirla y experimentarla de verdad.