Tuesday, November 22, 2011

LOS CELOS, DESTRUCTOR DE VIDAS

“Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Santiago 3:16
Los celos son algo propio de la naturaleza humana, es normal hasta cierto punto sentir celos en determinadas situaciones, a todos nos paso alguna vez. Los celos normales se manifiestan por ejemplo cuando en el matrimonio se da una situación real, obvia y clara que nos provoca celos. Pero los celos no son normales cuando se vuelven recurrentes, obsesivos o controladores.
Los celos cuando están oprimiendo a una persona son capaces de impulsar la imaginación con una cantidad de cosas irreales en la mente, el celo enfermizo es una emoción que tiene la particularidad de inducir a la imaginación y la fantasía.
La persona celosa cuida detenidamente todos los detalles de lo que hace o dice la parte celada. Los celos enfermizos pueden aparecer en todas las relaciones sociales y familiares; en la pareja, entre hijos y padres, entre hermanos, amigos, compañeros, etc. Quién padece este tipo de celo maligno esta cautivo en su mente y corazón, sus pensamiento están atados por la fortaleza que se ha formado, los pensamientos adquieren una costumbre tan arraigada que se vuelven a repetir una y otra vez de la misma forma. El celoso piensa que es razonable lo que le esta sucediendo. Los celos llegan a ser un atadura en las emociones y pensamientos.
“Pues aún son inmaduros. Mientras haya entre ustedes celos y contiendas, ¿no serán inmaduros? ¿Acaso no se están comportando según criterios meramente humanos? 1 Corintios 3:3 NVI
Síntomas de los celos enfermizos.
  1. Imaginación abierta a situaciones o suposiciones irreales que cree que la otra persona no lo quiere o lo quiere abandonar por alguien mejor que él.
  2. Controlar toda actividad del celado.
  3. Sospechar en toda palabra o cosa que haga la persona celada.
  4. Cuestionar todo como si el otro tuviera una mala intención.
  5. Pensar que la otra persona siempre esta escondiendo algo. Una desconfianza constante.
  6. Hurga en el pasado de su pareja, hace preguntas de sus vivencias pasadas,  incluso con mucho detalle quiere saber todo lo que hizo, pensó y sintió en alguna situación en particular.
  7. El celoso se pone muy agresivo verbal e incluso en algunos casos físicamente, muchísimos casos de violencia y crímenes pasionales se deben a los celos.
  8. Padres que quieren dominar hasta el más mínimo detalle de la vida de sus hijos, decidiendo en lugar de ellos y anulando su propia personalidad.
  9. El celoso cree que tienen el derecho de manejar a las personas, se hacen como dueños de los demás cortándoles todos sus propios deseos y libertad.
El celoso desgasta las relaciones provocando todo lo contrario de lo que busca, siente amenazas todo el tiempo, las personas de su entorno se convierte en rivales por lo que controla detalladamente, vigila, revisa bolsillos, celulares, carteras, casillas de mail, etc. Culpa y condena al otro prohibiéndole una determinada cantidad de cosas, “no salgas con tal persona, no te vistas así, no estés solo, siempre tienes que estar conmigo, yo te protejo, etc” Es absorbente. El celoso tiene que ser libre en sus emociones y espíritu. Los celos son terrenales y diabólicos, por eso deben ser desarraigados completamente.
¿Por qué se originan los celos en la pareja?
1. Por sentirse menos
Lo que en verdad está manifestando una persona celosa es que se siente muy poco y muy chiquita ante los demás, porque cree que cualquiera vale más que él, siente miedo que su pareja encuentre en algún momento alguien más atractivo, más inteligente, más carismático, más talentoso, más comprensivo, etc. Los celos son miedo a perder al otro o a perder su cariño, es inseguridad en la autoestima y es dudar del amor de Dios y del amor que nos tienen los demás.
2. Por adulterio
Puede que una persona sea celosa porque su pareja la engañó, en este caso hay que reconstruir la confianza día a día, perdonar y plantearse que si quieren estar juntos es porque se aman y están de acuerdo en compartir un proyecto de vida. Reconstruir la confianza y perdonar es la clave para la restauración de la pareja. El adulterio es uno de los motivos de divorcios más comunes; y las parejas que deciden seguir lucharán algún tiempo con los celos y la desconfianza hasta que se sanen las heridas; y quién engaño deberá tener un genuino arrepentimiento y demostrarlo con hechos duraderos.
Si te engañaron, pero notas un verdadero arrepentimiento y ves que la otra persona ha cambiado de actitud, puedes volver a confiar y dejar de lado los celos (que han tenido un origen obvio), pero estos no se deben transformar en enfermizos y crónicos. Si fuiste el que engañó, con pedir perdón no basta y el adulterio ha puesto en total riesgo tu matrimonio, si tu pareja quiere volverlo a internar tendrás que revisar todo lo que no está funcionando y descubrir que cosas te impulsaron a tomar tan mala decisión y revertirlas.
  1. Por juzgar en el otro mi propio pecado
Jesús dijo: “de la abundancia del corazón habla la boca” y “no mires la astilla del ojo ajeno sin antes quitar la viga de tu propio ojo”. Juzgamos según nuestro propio corazón, en muchos casos los celos en la pareja se deben a que el celoso es quién tiene la debilidad de codiciar o querer engañar, pero proyecta sus propios deseos pecaminosos en el otro, pensando que el otro hace lo mismo que él en su interior y a su vez tapa de esta forma su propio problema.
Los celos en la familia
Hay padres que pretenden que los hijos sean una extensión de ellos mismos, en vez de ayudarlos a encontrar su propio camino, los forman de tal manera que invalidan toda su personalidad porque son celosos y quieren que hagan todo lo que ellos quieren, de lo contrario los critican, los menosprecian y castigan con desprecio. Como padres debemos hace sentir un amor incondicional a nuestros hijos, más allá de sus gustos y preferencias. Y no pretender controlarlos toda la vida, sino enseñarles a que sean libres y maduros.
Cómo ser libre de los celos
Ser libre de los celos no significa pedir perdón al otro o a Dios, llorar de arrepentimiento, hacer regalitos a tu pareja y que después todo siga igual. Ser libre de los celos es que algo en tu espíritu sea modificado de forma permanente es que te liberes de la cautividad, de las fortalezas mentales, que te sanes en tu interior y que no le des más lugar al enemigo en tu mente.
El primer paso es reconocer el problema y enfrentarlo, no puedo cambiar nada que no este dispuesto a enfrentar. Luego reconocer que es un pecado y tratarlo como tal.
Otra clave importantísima es recibir y aceptar el amor que Dios nos tiene y a su vez aceptar cuan grande e importante somos para Dios y para los demás, esta es a al mismo tiempo nuestra auto-aceptación, ya que si no te llevas bien contigo mismo pensarás que no vales mucho y que no tienes mucho para dar, por lo que te transformarás en una persona insegura que intoxica sus relaciones manifestando celos. Debes respetarse y gustarte como eres, como Dios te creo.
Abre tu corazón para entender que eres una joya preciosa de Dios y que tienes un potencial extraordinario. Tal vez tus padres, jefes, compañeros, amigos o personas de tu entorno en algún momento te han descalificado y menospreciado, y eso te marcó, te desvalorizó en tu interior. Por eso ahora estás buscando la aprobación de los demás todo el tiempo o estás tratando de controlar que nadie te quiera menos que a otro, pero si alguien te ama, no lo hará más porque lo celes, los demás te quieren y punto, acéptalo así y disfrútalo.
Las personas no quieren estar con un celoso enfermizo, mas bien, quieren huirle. Tienes la capacidad de hacer cosas preciosas, de llegar a cumplir sueños y metas en la vida, de capacitarte y de aprovechar muchas oportunidades a tu alrededor, enfócate en ser feliz contigo mismo y con Dios, eso es lo que te libera de creer que la felicidad propia esta en controlar a otro. Renuncia a estar dependiendo de lo que diga, crea o sienta otra persona. Serás una bendición si logras ser tú mismo y dar lo mejor, pero de nada servirá estar inseguro y celar.
Eres merecedor de disfrutar y ser feliz, ese es el destino de Dios, la vida te fue dada para que la vivas a pleno, es tuya, nadie te la va a robar, tu estado interior depende de ti mismo y de Dios. No necesitas poseer ni controlar a nadie para estar bien. Todo estará bien en tu entorno cuanto estés bien contigo mismo. Se libre en tu interior renunciando a tus miedos, a tu auto-desprecio, y al mismo tiempo deja libre a los demás de tu control. Saca a la luz lo mejor que hay en ti así podrás tener las relaciones sanas con tu pareja, amigos, hijos, familia, etc. (avanzapormas.com)

Cuando los sueños se demoran

¿Tienes sueños que aún no se han cumplido? ¿Anhelas algo con todo tu corazón y Dios todavía no te lo ha dado?

No eres el único, todos tenemos algo, por lo menos una cosa, que nuestro corazón desea apasionadamente pero que aún Dios no nos ha concedido.

Elcana tenía dos esposas: Penina y Ana. La segunda no tenía hijos y por eso Penina se burlaba de ella. Cada año, mientras iban al tabernáculo sucedía lo mismo y Ana se sentía tan mal que inclusive dejaba de comer.

Un día, después de ofrecer sacrificio Ana se levantó y fue a orar y con gran angustia derramó su corazón delante de Dios. El relato dice que no salían palabras audibles de la boca de Ana y que inclusive Elí, el sacerdote, pensó que ella estaba ebria y la reprendió.

¿Alguna vez has pasado por algo así? ¿Te has sentido tan triste que no  puedes ni proferir palabras? Inclusive cuando intentas orar no encuentras cómo dirigirte a Dios porque aquello que te sucede te duele tanto que las lágrimas son lo que mejor expresa lo que sientes.

La gente no comprende lo que te sucede, por más que les expliques no llegan a entender el dolor que estás atravesando y, aunque tratan de consolarte, no hay nada que alivie tu pesar. Tal vez es porque los sueños son personales y cada uno sabe el valor que tienen. Inclusive para Elcana era difícil comprender por qué Ana se deprimía tanto por no tener hijos.

Y claro, no faltan las Peninas que siempre saben cómo poner el dedo en la llaga y se ocupan de recordarte aquello que no has logrado todavía, aquella oración que aún no   ha sido contestada.

Pero Ana, fue al tabernáculo y derramó su corazón delante de Dios, ¿Habrá un mejor lugar? ¿Habrá alguien que te entienda como Él?

El relato continúa diciendo que una vez que Ana le explicó a Elí lo que sucedía él le dijo: “… Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho.  Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste. Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová….” (1 Samuel  1:17- 19)

Te invito a seguir el ejemplo de Ana. Presenta tu petición delante de Dios, derrama tu corazón en Su presencia. ¿Quién más podría entenderte y consolarte? ¿Quién más puede cumplir los anhelos que tienes?

Si ya lo hiciste levántate y no estés más triste, ve y adora a Dios. Y espera que Él no deshecha nuestras peticiones y  te dará lo que tanto anhelas.

Para los que aman a Dios

Muchas veces, por mucho que nos esforcemos y hagamos todo de forma correcta, las cosas simplemente no salen como quisiéramos y por más que tratemos de conocer y entender las causas para que nada salga como pensamos simplemente no lo entendemos.

Damos todo lo mejor de nosotros, tendemos la mano al que lo necesita, vivimos conforme a los preceptos de Dios pero  todo parece apuntar a que nos equivocamos y que hicimos las cosas mal en algún punto. Recibimos calumnias, un trato injusto, ninguno de nuestros planes parece funcionar y llegamos a pensar que Dios nos ha dado la espalda, que todo está saliendo de control.

No te preocupes, Dios está en control, aun cuando no lo veas así y te parezca que Dios no quiere escuchar tus ruegos y que no ve tus lágrimas. Él está obrando a tu favor, en un silencio maravillosamente supremo se está encargando de prepararte para aquellas cosas grandes y maravillosas que tiene para ti y sí, ha escuchado cada una de tus oraciones y ha recogido cada lágrima que has derramado. No le reclames, no te enojes con Él, sólo dale gracias  y aguarda, Dios te ama y tiene cosas grandes para tu vida.

“Antes bien, como está escrito: Cosasqueojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son lasqueDiosha preparadoparalosqueleaman”. Corintios 2:9

José es un gran ejemplo de cómo Dios tiene cosas grandes para los que le aman. Su historia la encontramos en el libro de Génesis, a partir del capítulo 37.  José fue vendido por sus hermanos, encarcelado injustamente y hasta  olvidado por el jefe de los coperos, pero permaneció firme, continuó actuando correctamente y Dios lo exaltó: José se convirtió en gobernador de todo  Egipto.

   

Tal vez ahora no comprendas todo lo que estás viviendo pero en un futuro cercano podrás ver hacia atrás y comprobarás que en el  momento de crisis tu mirada era tan corta que no podías ver  los planes maravillosos que Dios para ti o quizás nunca lo entiendas pero puedes estar seguro que  Dios obra a tu favor y todo lo que permite que suceda es para tu bien porque te ama y tiene planes de bien para tu vida.

No te rindas, cree que Dios tiene un plan perfecto para  ti y que ahora sólo te está preparando para las bendiciones  que vendrán. 

Friday, November 18, 2011

CONFÍA EN DIOS


En estos días de turbulencia financiera y falta de trabajo, es muy fácil preocuparse. Jesús, nuestro amigo fiel, nos conoce mejor que nadie. Él conoce nuestra tendencia a impacientarnos por aquello que no podemos controlar. Por eso Él dijo (y te lo recuerdo en este día):

"No vivan preocupados pensando qué van a comer, qué van a beber o qué ropa se van a poner. ¿Acaso la vida consiste sólo en comer? ¿Acaso el cuerpo sólo sirve para que lo vistan?

Miren los pajaritos que vuelan por el aire. Ellos no siembran ni cosechan, ni guardan semillas en graneros. Sin embargo, Dios, el Padre que está en el cielo, les da todo lo que necesitan. ¿Acaso no son ustedes más importantes que ellos? ¿Creen ustedes que por preocuparse vivirán un día más?

Aprendan de las flores que están en el campo. Ellas no trabajan para hacerse sus vestidos. Sin embargo, les aseguro que ni el rey Salomón se vistió tan bien como ellas, aunque tuvo muchas riquezas.

Si Dios hace tan hermosas a las flores, que viven tan poco tiempo, ¿acaso no hará más por ustedes? ¡Veo que todavía no han aprendido a confiar en Dios!

Ya no se preocupen preguntando qué van a comer, qué van a beber o qué ropa se van a poner. Sólo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Ustedes no se desesperen por esas cosas. Su Padre que está en el cielo sabe que las necesitan.

Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Todo lo demás, él se los dará a su tiempo. Así que no se preocupen por lo que pasará mañana. Ya tendrán tiempo para eso. Recuerden que ya tenemos bastante con los problemas de cada día." Mateo 6:25-34 (Traducción en Lenguaje Actual)

Así que, pon tus preocupaciones en las manos de Dios, pues él tiene cuidado de ti. 1 Pedro 5:7 (TLA)

Recuerda que Jesús les dijo a sus discípulos:
-"No se preocupen. Confíen en Dios y confíen también en mí." Juan 14:1 (TLA). Y más adelante les vuelve a decir: "Les doy la paz. Pero no una paz como la que se desea en el mundo; lo que les doy es mi propia paz. No se preocupen ni tengan miedo por lo que va a pasar pronto". Juan 14:27 (TLA)

El autor de la carta a los Filipenses nos dice: "No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo. Filipenses 4:6,7 (TLA)

"Ustedes fueron llamados a formar un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo. Dejen que la paz de Cristo gobierne sus corazones, y sean agradecidos." Colosenses 3:15 (TLA)

"Al de carácter firme
lo guardarás en perfecta paz,
porque en ti confía."

Isaías 26:3 (NVI)

A pesar de todas las cargas y tribulaciones por las que estaba viviendo, el salmista conocía la paz de Dios en medio de la tormenta: "Cuando me acuesto, me duermo en seguida, porque sólo tú, mi Dios, me das tranquilidad." Salmos 4:8 (TLA)

No dejes que las preocupaciones de esta vida ganen la batalla robándote la preciosa paz que Dios te ha regalado. Recuerda que "Dios te proveerá de todo lo que necesitas, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús." Filipenses 4:19 (NVI)

Por eso, "Vivamos bajo el cuidado del Dios altísimo; pasemos la noche bajo la protección del Dios todopoderoso. Él es nuestro refugio, el Dios que nos da fuerzas, ¡el Dios en quien confiamos!" Salmos 91:1,2 (TLA)

En este día podemos orar como el salmista: "Cuando me encuentro en problemas, tú me das nuevas fuerzas. Muestras tu gran poder y me salvas de mis enemigos." Salmos 138:7 (TLA)

"Por eso, aunque pasamos por muchas dificultades, no nos desanimamos. Tenemos preocupaciones, pero no perdemos la calma. La gente nos persigue, pero Dios no nos abandona. Nos hacen caer, pero no nos destruyen". 2 Corintios 4:8-9 (TLA)

"No dejen de confiar en Dios, porque sólo así recibirán un gran premio. Sean fuertes, y por ningún motivo dejen de confiar cuando estén sufriendo, para que así puedan hacer lo que Dios quiere y reciban lo que él les ha prometido". Hebreos 10:35-36 (TLA)

Monday, November 7, 2011

Echa tu pan sobre las aguas

"Echa tu pan sobre las aguas
Porque después de muchos días lo hallarás. Reparte a siete, y aún a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.”

Mayordomía, a veces la palabra cansa y a veces no reflexionamos en ella, a veces evadimos el tema de tantas veces que lo hemos oído y otras simplemente debemos reconocer que no la ponemos en práctica como se debe. Usualmente la asociamos a los diezmos y ofrendas, al tiempo dedicado a Dios y a la obra… pero más allá de ello, hay una mayordomía que posiblemente no hayas escuchado mucho.

“Echa tu pan sobre las aguas…” Que te parece si lo ves como si Dios te pidiera que usemos los talentos que él nos ha dado, que echemos nuestro “pan” en las aguas, que lo multipliquemos y perfeccionemos de manera tal que una vez nuestros talentos hayan llegado a su máximo esplendor (“después de muchos días lo hallarás…”) sean usados para bendecir, para impactar las vidas de otros y disfrutar de ellos con todo lo bueno que podamos hacer. (“Reparte a siete, y aun a ocho…”)

Una característica del pan es que al caer al agua se esponja y se vuelve más grande y si te lo comes en ese estado te sentirás mas lleno al comértelo. El agua para nuestros talentos será la práctica y el aprender a usarlos para hacer el bien, al terminar no solo nos sentiremos más plenos sino también mas preparados para utilizarlos para lo mejor.

Si utilizamos nuestros talentos para hacer bien seremos instrumentos de bendición, no solo para los demás sino para nosotros mismos. El propósito de tener un talento especial en una o más áreas no es para que lo guardemos y los escodamos sino para que logremos cosas grandes y maravillosas con ellos. Nunca permitas que nada ni nadie te impida desarrollar tus talentos al máximo y hacer el bien con ellos. ¡No hay talento que no valga la pena! Y esto es parte de nuestra buena mayordomía como cristianos y seres humanos, proteger y perfeccionar nuestros talentos.

Ámate

Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Mateo 22:39.
Esta es una orden divina: ama a Dios, pero ámate también a ti. Si no te amas tú mismo, no podrás amar a los demás. Pero, amarse a sí mismo con equilibrio resulta difícil, después de la entrada del pecado en este mun¬do. ¡Necesitas sentirte digno de ser feliz y de realizarte como persona! Parece fácil, pero no lo es: implica reconocerte en condiciones de ser querido tal como eres.
El pecado hace dos cosas terribles: o te lleva a creer que eres el centro del universo o hace que te sientas sin ningún derecho de ser feliz. Existe mucha gente que, cuando se mira en un espejo, no puede evitar compararse con los demás, y cree que no vale nada y que no sirve para nada. Eso es lo que apren¬dió, desde niño, con la ayuda de padres exigentes que, a veces, le enseñaron a compararse con los demás.
Lo triste de todo esto es que el cuerpo expresa constantemente lo poco que te quieres con malestares y enfermedades. Los problemas de relación también son una evidencia de falta de autoestima, porque lo que haces con¬tigo mismo lo haces también con los demás. Gente querida, que vive a tu lado, termina siendo víctima de tu frustración y tu descontento.
Si no te amas a ti mismo, ¿cómo estarás siempre conforme, disfrutando de la vida y valorizando a los demás?
Tu vida se transformará en un calvario de calamidades y en una cadena de desencuentros, errores, fracasos y accidentes, que te harán sentir miserable.
Todo lo que parece estar mal a tu alrededor es resultado de un proceso autodestructivo inconsciente, de una forma de pensar negativa que solo crea problemas.
Pero, la buena noticia es que Jesús vino a este mundo no solo a morir por tus pecados, sino también a devolverte el equilibrio de tu valor. Ama a Dios con todo tu corazón, y el resultado natural de esa entrega será tu propia valorización.
Con este pensamiento en mente, sal para enfrentar las luchas de este nuevo día. Por donde vayas, valoriza a las personas, reconóceles la dignidad, enséñales a crecer. Quiere decir, ámate a ti mismo y proyecta, en los demás, la gratitud que sientes en tu corazón porque Dios te amó primero. No te olvides, ama a tu prójimo, pero como a ti mismo.
Dios te bendiga.